NUESTRO CUENTO
Es increíble cómo pasa el tiempo, cómo pasan los acontecimientos y rodean nuestros sentidos. Extraña es la forma en que gira el mundo sin detenerse a meditar en esos pequeños detalles que conforman la imagen completa, la imagen de una vida plácida de eventos maravillosos junto a un ser especial.
Es la sonrisa de ella la que me apasiona ¿Puedes creerlo? Mis arqueros y artilleros han cedido, han bajado la guardia y no pueden lanzar sus dardos y flechas ante la incontenible fortaleza de sus ojos, que deslumbra al más cauto, hasta dejarle sin estrategia de guerra. He confiado a ti mis historias, te he llevado por los senderos de mis líneas hasta encontrar la razón de cada letra, cada signo, cada momento de mí. Puedes ver más allá de lo que muchos otros no podrán, porque has comprendido como puede ella transportar mi vida a un universo paralelo, en el que las hadas, duendes, arlequines y princesas gozan de los momentos a paso lento, disfrutando de cada sensación, de cada roce, de cada suspiro… de cada chispa de la magia.
¿Ves el por qué de la alegría? ¿Comprendes la sonrisa dibujada en mí? Es ella… siempre lo ha sido, y sé que siempre lo será, pues, mientras se mantenga así en mis recuerdos, será la princesa que me llevó a la luz, y me enseño tantas cosas que faltaba por conocer.
He abierto mis pensamientos a tus odios, y aún sin hablarte puedes escuchar mis sentimientos por ella. Sé que por eso has hecho bailar la tinta sobre finos papeles, sé que esos versos los has plasmado para el universo, para que fueran grabados en la historia y nunca ser borrados… pero dime… ¿me respondías a mí? Pues yo le escribía a Ella, y tu ¿a quién le escribías? Si ha sido al viento, él me ha susurrado tus palabras, de enojo, de ira, de amor, de pasión, ha sido cómplice de mí y me ha develado todo, simplemente por verme sonreír, por brindar una quietud y felicidad que sabe vivirá por siempre. Más también me ha dicho que me aleje, me ha regalado una imagen de quien de verdad sueña conmigo, guardada en un cubo de cristal, y me ha dicho que podré abrirlo solo cuando este bajo las estrellas y una de ellas escriba su nombre, desconocido para mí, revelado en ese entonces.
Tú continúa en mis tierras, escribiendo cuentos e historias, líneas infinitas que estremezcan los cimientos del mundo, pues solo así vivirá eternamente, lo que en un momento fue, lo más fantástico del universo. Si alguna vez vuelvo a aparecer para ti, hazme recordar los días de felicidad que me hicieron vivir las más cálidas gotas de lluvia. Solo mírame a los ojos… eso bastará.
Es la sonrisa de ella la que me apasiona ¿Puedes creerlo? Mis arqueros y artilleros han cedido, han bajado la guardia y no pueden lanzar sus dardos y flechas ante la incontenible fortaleza de sus ojos, que deslumbra al más cauto, hasta dejarle sin estrategia de guerra. He confiado a ti mis historias, te he llevado por los senderos de mis líneas hasta encontrar la razón de cada letra, cada signo, cada momento de mí. Puedes ver más allá de lo que muchos otros no podrán, porque has comprendido como puede ella transportar mi vida a un universo paralelo, en el que las hadas, duendes, arlequines y princesas gozan de los momentos a paso lento, disfrutando de cada sensación, de cada roce, de cada suspiro… de cada chispa de la magia.
¿Ves el por qué de la alegría? ¿Comprendes la sonrisa dibujada en mí? Es ella… siempre lo ha sido, y sé que siempre lo será, pues, mientras se mantenga así en mis recuerdos, será la princesa que me llevó a la luz, y me enseño tantas cosas que faltaba por conocer.
He abierto mis pensamientos a tus odios, y aún sin hablarte puedes escuchar mis sentimientos por ella. Sé que por eso has hecho bailar la tinta sobre finos papeles, sé que esos versos los has plasmado para el universo, para que fueran grabados en la historia y nunca ser borrados… pero dime… ¿me respondías a mí? Pues yo le escribía a Ella, y tu ¿a quién le escribías? Si ha sido al viento, él me ha susurrado tus palabras, de enojo, de ira, de amor, de pasión, ha sido cómplice de mí y me ha develado todo, simplemente por verme sonreír, por brindar una quietud y felicidad que sabe vivirá por siempre. Más también me ha dicho que me aleje, me ha regalado una imagen de quien de verdad sueña conmigo, guardada en un cubo de cristal, y me ha dicho que podré abrirlo solo cuando este bajo las estrellas y una de ellas escriba su nombre, desconocido para mí, revelado en ese entonces.
Tú continúa en mis tierras, escribiendo cuentos e historias, líneas infinitas que estremezcan los cimientos del mundo, pues solo así vivirá eternamente, lo que en un momento fue, lo más fantástico del universo. Si alguna vez vuelvo a aparecer para ti, hazme recordar los días de felicidad que me hicieron vivir las más cálidas gotas de lluvia. Solo mírame a los ojos… eso bastará.
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